Una verdad dolorosa
Antes de comenzar con mí posteo, paso a hacer una breve aclaración. Tenia el prejuicio de realizar este mismo posteo por el siguiente motivo: es un tema bastante delicado para mí. Pero como podrán apreciar en instantes, creo haber encontrado la forma exacta para hacerlo.Al despertar en la mañana de un sábado del mes de agosto, con las expectativas de que el mismo sea agradable, con mi familia tomamos rumbo para visitar a mi tío abuelo, cuyo cuerpo, se encuentra en el cementerio de “Santa Mónica”, en Libertad (partido Merlo). Aunque el viaje haya sido demasiado extenso, esto no es de importancia. Al llegar a destino luego de comprar flores, nos dirigimos hasta la sepultura de mi tío abuelo Osvaldo. En el recorrido pudimos observar el estado deplorable de la mayoría de las tumbas. Por tal motivo, decidí fotografiar algunas de ellas para demostrar que mi palabra es cierta.

Mí rostro cambio de forma drástica al ver que la tumba de mi tío abuelo era una de las que se encontraban en ese estado, no encontrando la razón ni el porque de tal triste imagen, sabiendo que se está abonando mensualmente por el cuidado y la protección de la misma. Por un momento callé, y me pregunte a mí misma ¿Será que es inevitable la falta de escrúpulos, raciocinio y buen proceder? Ósea… ¿Esta gente carece de todo esto y respeto al prójimo? Esto es algo que nunca podre comprender, porque no había escusas valederas. Hasta el día de hoy, mientras escribo esto, en mi pecho sigue aflorando la congoja de la impotencia hacia estos hechos, con un término más entendible: “La BRONCA todavía no se disipa”.
Con mucha paz nos retiramos del lugar, después de haber presenciado su reparación, para que todo quedase como el primer día, y con las promesas de que esto nunca va a volver a suceder. Aunque esto suene desesperanzado para una chica de quince años, mi opinión es que las palabras sólo en eso quedan, “en simples palabras”, hasta que los hechos demuestren lo contrario. Que mejor ocasión para usar el ejemplo que un día mi abuelo me dijo, “que a las palabras se las lleva el viento, el tiempo será testigo”.

Quizás este posteo no haya sido del agrado de muchas personas, pero en el he volcado una realidad que muchos quizás preferirían ignorar, pero yo la hago PÚBLICA.
Belén Campero
3º A

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del.icio.us
Muy cierto tu posteo belu, me encanto la expresión que utilizaste, realmente excelente. Me parece muy bien que expreses tus angustias y desagrados en el Blog porque cada vez se pierde más la expresión para mostrar una insatisfacción o el no compartir una opinión. Personalmente, cada vez noto peor el cuidado de los espacios públicos en nuestro país lo que también contribuye a su progresivo decaimiento. Me gustó mucho como organizaste tu posteo belu así como la expresión relevante empleada en el mismo.
Saludos,
Analía Sánchez Leguizamo | 20-09-2008 - 15:29:22 GMT -3 #