Es algo más que la distancia...
El día 24 de Agosto llamaron a casa con una noticia que no me puso muy feliz que digamos...Pero por suerte semanas mas tarde tuvo un final alegre y no solo para mi, sino que también para toda mi familia.
Les voy a contar de qué se trata. Las dos hermanas mayores de mi mamá, mis tías, son para mi personas importantes, imprescindibles, maravillosas, sensacionales y tantos miles de adjetivos mas ; Esto es así, por que son como unas “mamas extra” que estuvieron junto a mi desde el primer día en que nací ; Yo crecí con ellas y fueron las que acompañaron a mi mama siempre.
Recuerdo que no siempre vivimos cerca y sin embargo nos veíamos con frecuencia y fin de semana por medio nos reuníamos con toda la familia para pasarla de maravillas. Además no solo me hacían felices ellas, si no que también mi primita con la que me pasaba toda la tarde jugando. Compartimos bautismos, comuniones, casamientos, cumpleaños, vacaciones, veranos, inviernos, primaveras, otoños, asados, fiestas, navidades, años nuevos y millones de acontecimientos que un 16 de septiembre, desde hace ya 4 años, no me permitieron volver a compartirlos, así de esa manera, con tanta frecuencia.
Esto se debe a que en esa fecha, mis tías junto a su familia decidieron ir a vivir a Tierra del Fuego (Ushuaia), ya que consideraban que allá, lejos lejos (como repito yo cada vez que tengo la oportunidad de hablarles por teléfono) iban a encontrar mejor calidad de vida, con respecto al trabajo como a los estudios de mis primos. Y esa fue su decisión.
Al principio, cuando me entere, me costaba entender el ¿Por qué? De irse a vivir tan lejos, pero después entendí que las condiciones económicas por las que estaban pasando no eran buenas y que allá si las iban a encontrar ya que el trabajo se conseguía con facilidad, al igual que la vivienda y que los estudios eran de muy buen nivel.
Lo primero que se me cruzó por la cabeza el día que las despedí en el aeropuerto fue que no las iba a volver a ver nunca mas… La verdad no se en que pensaba, quizás se me paso eso por la cabeza por que sabia que las iba a extrañar muchísimo, por que ellas verdaderamente son algo muy importante para mi.
Al principio era una sensación rarísima, el saber que tus tías “preferidas” no van a estar mas cerca tuyo como lo solían hacer, me ponía muy triste, y más triste me ponía ver de la forma en que mi mama las extrañaba. Pero después tranquila pude reflexionar que más allá de la distancia nunca iba a cambiar el cariño que nos teníamos y que era solo cuestión de tiempo, ya que prometieron venir cada fin de año para pasar las fiestas junto a mi familia.
La primer navidad que no pasamos junto a ellas fue diferente, pero sentí que igualmente las tenía junto a mí. Al otro año pudieron venir como lo habían prometido y fue hermoso volver a verlas; Parecía que habían pasado años y años sin estar con ellas, por eso trate de aprovechar al máximo cada momento y dedicarle mucho tiempo a cada una de ellas…“sacarle el jugo” (como dirían ellas).
Me contaron miles y miles de cosas; desde que el clima es muy riguroso, que el sol se esconde casi a las 9 de la noche, y por eso les había costado un poco acostumbrarse, que las personas son muy tranquilas y mucho mas amables, que los paisajes son tan hermosos que podrías pasar horas y horas frente a ellos; También me contaron algo que me asombro muchísimo y fue que en navidad allá en una plaza enorme en el centro decoran un pino enorme lleno de luces y todas las noches esta encendido y bien cuidado. También note que a mi primita se le había pegado un tonito que me causaba mucha gracia y que estaba más grande que nunca.
Que más decir que fui FELIZ al volver a verlas.
Así sucedió todos los años y cada vez que venían era una nueva alegría. Pero no fue así el año pasado. En la noche mas importante de mi vida, mis 15 Años, ellas no pudieron estar. Me puse muy triste al enterarme de eso ya que quería compartir mi felicidad con ellas y que estuvieran presentes ahí conmigo disfrutando.
Pero fue un “simple deseo”; Igualmente me enviaron una tarjeta enorme con unas palabras realmente hermosas que me llenaron el corazón, por decirlo de alguna manera.
Ya termino… no quiero aburrirlos.
Mi familia y yo creíamos que este año tampoco vendrían a pasar las fiestas con nosotros, y finalmente eso fue confirmado el 24 de agosto como les dije al principio de este posteo. Una de mis tías llamo diciendo que no podrían venir ya que no habían conseguido pasajes para la fecha y que quizás vendrían en las vacaciones de invierno del año que viene, si no encontraban una solución.
Fue una desilusión muy grande pero ya no había mas remedio.
Un domingo… mi abuela viene a casa con una sonrisa “de oreja a oreja” y ninguno de nosotros entendía por que.
Ella nos contó que había charlado con mi tía semanas después a la noticia de que no vendrían, y que le había dicho que si vendrían; que se estaban reservando la noticia para más adelante ya que querían que sea una sorpresa.
Yo no les puedo explicar la felicidad que me dio el saber eso, que las voy a volver a ver y que se van a quedar un tiempo largo con nosotros acá en Buenos Aires.
Y si algo puedo decirles… y quizás el que tiene familiares lejos me entiende:
LA DISTANCIA NO EVITA QUE EL CARIÑO QUE SE TIENE POR UNA PERSONA DEJE DE EXISTIR, ES MÁS… CADA DIA LO HACE MAS GRANDE.
Sofía Bianco Izaguirre.-

Meneame
del.icio.us